Comunicación:
20 de julio de 2007
Lugar: San Francisco, California
Hora: 9:00 P.M.
Antena: R. González
1.¿Nos
podrían confirmar que el área próxima al Monasterio
Khamar en el desierto de Gobi, es la correcta para iniciar nuestro trabajo?
2.¿Cómo interpretar las diversas situaciones que están
enfrentando los hermanos antes de iniciar el viaje?
3.¿Nos podrían aclarar aquello de la “simultaneidad”
de experiencias en agosto?
4.¿Tenemos que llevar algo al desierto, relacionado con la historia
de Chintamani?
Sí, hermano, soy Alcir:
La invitación
a Gobi requiere de voluntades férreas y decididas. Compromiso y
valor para saber. Y es que cada Retiro Interior es semejante a una gran
montaña que deben escalar. La conquista de la cima no es otra cosa
que vencerse a sí mismo. Y desde allí verán todo
el paisaje en su máxima belleza. Por ello deben tomar las pruebas
como señales y avisos para fortalecerse.
Procuren evitar toda
distracción. Y no descuiden vuestras meditaciones y las proyecciones
al lugar, pues ahora deben sintonizarse con mayor intensidad con el objetivo
de este viaje. En el silencio lograrán esa conexión.
Como saben, hay fuerzas
que pretenden alejarles de esta senda. Intentarán inclusive desanimar
a los misioneros más comprometidos, para que acudan a las tareas
asignadas de lo alto como autómatas, sin mayor conexión
con el propósito. Y es que ustedes representan mucho en este proceso.
Más de lo que se imaginan. Por esta razón les temen. Les
hablamos así para que tomen conciencia de vuestra labor y nuestra
confianza en ustedes. Sabemos que vencerán y cumplirán lo
dispuesto, abriendo el camino a una nueva etapa, más espiritual
y profunda.
Nordac, recuérdales
a todos que los viajes de agosto en realidad son uno solo. Sería
un grave error evaluarlos por separado. Todo lo que realicen en cada uno
de ellos, incidirá en el otro. Por lo tanto, en cualquiera de estos
puntos se puede dar la experiencia que intuyen y la revelación.
Diles a los hermanos
que van a Pusharo, que ciertamente deberán cruzar el cañón.
Llegarán hasta donde donde les diga el corazón, no la mente.
Y será en Pusharo donde tendrán la claridad, y el evento.
En Gobi, la coordenada
los sitúa cerca del monasterio. Es el lugar correcto. Y en él
descubrirán por qué se construyó realmente el templo
en medio del desierto. Lugares invisibles sólo se abren a los esperados
de siempre. Estén tranquilos, que siempre habrá alguien
para brindarles ayuda. Lo identificarán.
En el desierto tendrán
suficientes días y noches para meditar, verse a sí mismos
como nunca antes, y tomar decisiones. No se preocupen por las distancias
o accesos, ya lo verán. Y tiene que ser así, pues este viaje
tendrá fuertes connotaciones mentales y emocionales. No tendrán
que adentrarse mucho en el desierto, sino dentro de sí mismos.
Si bien les hemos
revelado que en el corazón de Gobi existen los principales accesos
físicos al mundo subterráneo, en esta ocasión ustedes
se hallarán en un extremo del desierto, que esconde una de las
puertas de luz que conecta con aquel corazón del intramundo y,
por tanto, de su tesoro. Sólo aguarden. Sean pacientes. Y recuerden
que todos son uno, y que uno pueden ser todos. Para nosotros no hay diferencias.
7, 8 y 9 de agosto serán importantes. Estén atentos y en
paz.
Sobre la piedra, revisen
toda la información obtenida previamente y medítenla. En
vuestro viaje terminarán de cerrar la comprensión. Cierto
es que están llevando algo de su naturaleza al Gobi, pero más
importante aún es lo que se espera salga de ustedes, y del centro
antiguo donde se fundó nuestra misión.
La Hermandad Blanca
inicia su esperado momento de exteriorización, una etapa que apunta
al despertar colectivo y al alivio del sufrimiento humano.
Vivirán como
nunca todo cuanto les enseñamos estos años.
Comprenderán,
y serán otros. Y encaminarán nuevas misiones.
Es parte del Plan.
Recuerden que estamos
con ustedes, y que ningún peregrino de estos viajes debe sentirse
abrumado por la responsabilidad, ni confundido por las expectativas. Sencillamente
vayan en paz, sin esperar nada. Y den todo. Y entonces constatarán
una vez más que una poderosa luz se halla detrás de cada
paso y aliento vuestro, protegiendo y apoyando, como siempre fue.
Con el más
puro amor, desde Paititi.
Alcir
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