LOS
SIETE PRINCIPIOS UNIVERSALES
2.-
EL PRINCIPIO DE CORRESPONDENCIA
“COMO
ES ARRIBA, ES ABAJO; COMO ES ABAJO, ES ARRIBA”
Este
pequeño mundo, nuestro cuerpo, es semejante al gran mundo, el Universo;
lo que sucede allá arriba acontece también acá abajo
en nosotros... Entonces estudiando al hombre conoceremos y comprenderemos
el Universo. Estudiando y observando nuestra Tierra también comprenderemos
y vislumbraremos otros mundos mejores (¿Acaso, otros planos de
existencia? ¿Tal vez, otros cuerpos más etéreos?).
Desde luego, en este momento no tenemos idea exacta de esos mundos superiores
porque estamos viviendo en otras condiciones, en un mundo denso y no aceptamos
su existencia. Por ejemplo: En una gota de agua viven miles de seres diminutos
cuya existencia no pasa de algunos segundos, sin embargo en ese lapso
su vivencia es total; si conversáramos con uno de ellos y le dijéramos
que la vida no dura solamente segundos, sino cincuenta, ochenta y más
años, desde luego que no nos creería porque su realidad
es otra, sin embargo lo que le manifestamos es la verdad...
Lo mismo sucede con nosotros cuando nos comentan y aseguran que hay otros
seres, semejantes nuestros, que viven muchos más años y
en otras condiciones... tampoco creeremos. Si hablamos con una hormiguita,
cuya mente no pasa de ser un instinto, tendremos que conversarle considerando
su nivel de conciencia, comentarle por ejemplo, que trabajamos como ella,
que tenemos algunas necesidades semejantes, pero más allá
no, porque no nos entendería. Sin embargo debo decirte que pese
a esas limitaciones, en cada estado de vida, en cada estrato de existencia
hay seres un poco mas adelantados que los demás de su nivel y que
están listos a pasar a otro estado. Estos si vislumbran o presienten
las condiciones superiores.
Si aplicamos este principio que es muy importante, muchos mundos que no
conocemos nos serán más comprensibles; podremos descorrer
el velo que oculta lo desconocido a nuestra vista, relacionarnos con el
cosmos. El nacimiento, vida y muerte de los sistemas solares, de las galaxias
es muy semejante a los procesos biológicos del hombre y del ser
más diminuto de la creación. Como es el macrocosmos es el
microcosmos; somos parte del universo y podemos contactarnos con él
si así lo deseamos.
FUENTE
: GUIA DE INSTRUCTORES
Así como es arriba, así es abajo. Qué gran verdad,
que todo el Universo está regido por las mismas leyes, y los mismos
movimientos de expansión, y contracción. Y así como
una persona está sujeta al nacimiento, la vida y la muerte, así
también las estrellas del cielo.
En el Universo funcionan jerarquías, entre las que se ubican los
Guías, instructores nuestros; recordándonos con ello que
dentro de la Misión, a nosotros también se nos enseña
a instruir a otros. También reflexionamos, que como en lo material
uno llega a ser padre, o madre de sus propios hijos, así también
en lo espiritual, uno llega a desarrollar una gran familia espiritual,
mediante la afinidad vibratoria.
Con esta ley, entendemos que las mismas leyes y patrones, que se dan en
la naturaleza, rigen a todos los seres y elementos protagonistas de la
misma.
Todo está sujeto a un nacimiento o formación, a un crecimiento
y madurez, y luego a una muerte. Desde una hormiga hasta el hombre y desde
una roca hasta una estrella o galaxia.
Con este principio, podemos entender que los seres superiores, están
sujetos a limitaciones y procesos, semejantes a los que vive todo ser
aquí en la Tierra.
FUENTE : COMUNICACIÓN DE LOS GUIAS
El segundo principio consiste en que TODO ES UN REFLEJO DEL UNIVERSO QUE
NOS RODEA, por lo que al ser parte consciente de la creación, ustedes
también pueden y deben ser co-creadores de todo aquello que pueda
ser edificante y positivo.
Y es que también por ser el universo un acto de amor del Todopoderoso,
vuestras existencias deben estar inspiradas y marcadas por el amor.
Las leyes que regulan el Universo son las mismas que intervienen en la
vida de un individuo, por lo cual conociéndose uno a si mismo se
puede llegar a conocer el Universo y de la misma manera, afectarlo para
bien o para mal.
En este segundo principio deben trabajar EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA,
EL DISCERNIMIENTO Y LA INTUICIÓN.
APLICACIONES
DEL PRINCIPIO DE CORRESPONDENCIA
CONCENTRACION
EN UN DESEO
Al
estudiar el principio del mentalismo, has aprendido a hacer una lista
de deseos u objetivos. Si no las hecho, ésta es tu oportunidad.
Tienes que enumerar por lo menos siete objetivos o deseos concretos que
quieras manifestar.
En esta oportunidad, vas a elegir el objetivo o deseo principal, aquel
que para ti sea absolutamente número uno. Luego vas a escribir
este objetivo en forma de afirmación. Se llama afirmación
a la oración que se escribe en tiempo presente y en forma positiva.
Si tu objetivo o deseo es tener una pareja, entonces tu afirmación
puede ser: “El Amor Divino atrae hacia mi a la pareja perfecta,
estable, duradera y feliz. Ahora acepto todo el amor que me merezco”.
Si tu objetivo o deseo es tener más dinero, entonces puedes afirmar:
“El dinero viene fácilmente hacia mi y mis ingresos aumentan
cada día”.
Vas a escribir la afirmación que elijas en una tarjeta que colocarás
dentro de tu billetera. De esta manera, cada vez que la abras para pagar
algo, tu mente volverá a leer la afirmación. También
vas a escribirla en tu agenda, en tu cuaderno de estudio o trabajo o en
una tarjeta, para tenerla al lado de tu cama, en el espejo del baño
y en todos los lugares que frecuentes. La idea es impregnar tu conciencia
de todas las maneras posibles.
Es mejor que los lugares que elijas sean privados y que los demás
no se enteren. No hables de tus objetivos o deseos; no lo gastes en palabras.
Si necesitas discutirlos con alguien, busca hacerlo con las personas que
alimenten tu fe y no con aquellas que te desalienten.
COMO ADENTRO, ES AFUERA; COMO AFUERA, ES ADENTRO
Cuando
llevamos este principio al nivel humano, podemos modificar las palabras
y decir: “Como adentro es afuera; como afuera es adentro”.
Todo lo que sucede alrededor de una persona refleja lo que le está
ocurriendo por dentro. Esto significa que cuando una persona es desordenada
con sus cosas, está demostrando su desorden interno. Por el contrario,
quienes están en el otro extremo y son muy rígidos con el
orden están reflejando una rigidez mental en sus ideas. Lo de adentro
es como lo de afuera, y viceversa.
Si se analizan las condiciones de vida que rodean a una persona determinada,
se puede saber qué es lo que tiene en su mente. Las personas estructuradas
lo son también mentalmente; del mismo modo, aquellos que se comportan
de una manera caótica o contradictoria, tienen ideas de ese tipo.
Este principio sirve para detectar mentiras. Cuando una persona está
mintiendo, el cuerpo genera cierta incomodidad que en general toma la
forma de picazón en la cara. Los niños tienden a llevarse
la mano a la boca después de decir una mentira; los adultos también
se llevan la mano a la cara pero para arreglarse el cabello, las cejas,
o para rascarse la nariz. Esto no significa que ocasionalmente una persona
pueda tener picazón en la cara sin estar mintiendo. La clave es
la siguiente: cuando una persona está prometiendo o afirmando algo
importante y luego se rasca la cara, esta mintiendo. Por ejemplo, si alguien
está prometiendo amor eterno, devolver dinero, cumplir con cierto
compromiso, ser fiel; o si está contando su propia historia, asegurando
que no hizo nada, afirmando su inocencia o describiéndose a sí
mismo, y se lleva la mano a la cara, entonces puedes dudar de lo que dijo.
De acuerdo con este principio funcionan las máquinas detectores
de mentiras. La mentira produce una especie de “cortocircuito”
interno y se refleja creando una incomodidad en el cuerpo; por lo general,
una picazón en el rostro.
El movimiento de los ojos también acompaña a la secuencia
de los pensamientos. Cuando los ojos miran hacia arriba, se está
trabajando con imágenes. Si se mira hacia arriba y a la derecha,
entonces se activa la parte creativa de la mente y se crean imágenes
nuevas. Por el contrario, cuando los ojos se mueven hacia arriba y a la
izquierda, se está activando la memoria y entonces se recuerdan
imágenes. Cuando a una persona se le formula una pregunta y mira
hacia la derecha, está inventando una respuesta. Pero si, por el
contrario, mira hacia la izquierda, está recordando algo que hizo.
Si vas a contratar a una persona para trabajar contigo y le preguntas
si ya tiene experiencia en determinado tipo de trabajo, sabrás
si te está diciendo la verdad o no según el movimiento de
sus ojos.
Si la persona mira hacia arriba y a la derecha antes de responder, estará
creando una respuesta porque no tiene experiencia. Si mira en la dirección
opuesta, estará recordando algún trabajo anterior.
Se puede activar un funcionamiento cerebral determinado en forma intencional.
Cuando necesites recordar algo en particular, puedes mover tus ojos hacia
arriba y a la izquierda. Eso te ayudará a traer a tu memoria más
fácilmente la información que quieras recordar. Cuando no
encuentres la solución a un problema, podrás mover tus ojos
hacia arriba y a la derecha para activar tu parte creativa: de esta manera,
imaginarás nuevas soluciones.
El principio de correspondencia es útil, además, para ayudarnos
en momentos de crisis. Si en un momento determinado te sientes deprimido,
angustiado o preocupado, arreglarte físicamente o mejorar tu aspecto
personal externo inmediatamente influirá en tu estado interno.
Si tu vida es muy caótica y problemática, comienza por poner
en orden tu escritorio, tu guardarropas o tu dormitorio. El orden en lo
externo te ayudará a encontrar orden en lo interno.
DESPRENDERSE DEL PASADO
Este
es un ejercicio muy importante que se debe repetir cada siete meses, o
cada vez que se considere necesario. Es conveniente desprenderse de todo
los utensilios o artefactos que no funcionan o que no se utilizan en la
casa. No es bueno conservar ropa que no se va usar, libros o revistas
que no se van a leer u otros objetos que no cumplan una función
útil. Se puede vender, donar o regalar aquello que uno no necesita
más. Es importante dejar lugar para lo nuevo. Tiene que haber cierto
espacio vacío en la casa porque, de lo contrario, lo nuevo no puede
entrar. Si se acumulan muchas cosas viejas en la casa significa que se
vive atado al pasado, a los recuerdos, y eso no permite el cambio. Se
debe conservar solamente aquello que es útil, positivo y necesario.
Hay objetos antiguos que pueden ser muy útiles; no interpretes
que lo viejo es malo porque, definitivamente, no es así. Solamente
aquello que ya no te sirve puede llegar a ser malo. Despídete de
todo lo que ya no usas con amor. Bendícelo y hazlo circular.
De acuerdo con lo que llevamos por dentro, atraemos a personas y situaciones.
Esto significa que todo lo que nos ocurre, bueno o malo, está reflejando
pautas de pensamientos guardadas en nuestra mente. Las personas buenas,
que nos quieren y ayudan, reflejan la parte más favorable de nuestra
conciencia, mientras que aquellos que nos generan problemas, nos envidian
o nos pelean están reflejando la parte más oscura de nuestra
propia conciencia. Dicho de otra manera, las personas que son más
negativas solamente vienen a nuestra vida para “hacernos el favor”
de recordarnos que tenemos ciertas pautas mentales que sanar.
Si una persona tiene una pareja que la maltrata, le miente, la engaña
y demás, esa pareja está reflejando lo que la otra persona
cree del amor o asocia a la idea del amor. La solución en este
caso no es cambiar de pareja, sino cambiar de idea. Si el cambio no se
produce por dentro, entonces la persona volverá a elegir otra pareja
que volverá a maltratarla. Esta idea es difícil de asimilar
porque es más fácil encontrar al “culpable”
fuera de nosotros. Cada uno tiene al perfecto culpable de su propia infelicidad:
su pareja, alguno de sus padres, sus hijos, su jefe, sus amigos, sus vecinos;
si eso no alcanza, se culpa al presidente, al mal tiempo, a la economía,
o a la mala suerte.
Para crecer, primero debes aceptar la responsabilidad de tu propia vida.
De esta manera, evitarás encontrar un culpable externo a tus propios
problemas. Tampoco es necesario que te sientas culpable por lo que te
sucede. Sólo tienes que sentirte responsable, saber que algunas
pautas de pensamiento erróneas te están llevando a elegir
mal. Una vez que cambies tus pensamientos, cambiarás tu vida.
A partir de ahora, cada vez que surja algún problema es conveniente
que te preguntes a ti mismo: “¿Qué significa esto
en mi vida? ¿Por qué o cómo estoy creando esta situación?”.
De esta manera, descubrirás la creencia que te ha llevado a vivir
tal situación. Para cambiar dicha creencia deberás poner
en práctica todo lo aprendido en el principio del mentalismo. Cuando
una creencia nueva y positiva se afirme en tu conciencia, aparecerán
las personas o las situaciones externas que te lo confirmarán.
En síntesis, puedes considerar tu situación actual como
un espejo de tu estado interno.
TIENES LO QUE
TE CORRESPONDE
Según
el principio de correspondencia, cada uno de nosotros tiene lo que le
“corresponde”. Cuando veas a alguien que posea una fortuna,
tienes que saber que esa fortuna le corresponde, lo entiendas o no.
También es cierto lo contrario: cuando veas a alguien que vive
en la pobreza, esa pobreza le “corresponde”. Esto no significa
que exista una selectividad en la mente de Dios. El no ha seleccionado
quien va ser rico y quien va a ser pobre. La selectividad existe solamente
en las mentes de los humanos; cada uno ha elegido ser rico o ser pobre.
La pobreza no es un problema de dinero sino de conciencia. Si tienes problemas
de dinero, debes saber que hasta que no cambies tu mentalidad de “pobre”
la riqueza no podrá manifestarse en tu vida. Se sugiere que no
preste dinero a aquellos que tienen problemas económicos. Si prestas
dinero a alguien que tiene una deuda, lo mas probable es que solamente
lo ayudes a agrandar su deuda original. La solución es ayudarlo
a cambiar su pensamiento, enseñarle a pensar en términos
de prosperidad y no de carencias. Las deudas se generan por culpas y son
una forma de autocastigo. Si quieres salirte de tus propias deudas o ayudar
a otro a hacerlo, deberás aprender a perdonar.
La mayoría de las deudas se generan por querer acceder a cosas
que todavía no están ganadas en conciencia. Esto significa
que estas apurando el proceso e internamente aun no has aceptado aquello
que estas adquiriendo en el plano físico. Las tarjetas de crédito
te “ayudan” a endeudarte porque te permiten acceder con rapidez
a tu deseo. Cuando el deseo y la conciencia están de acuerdo, puedes
acceder a lo que quieres sin endeudarte.
Recuerda que la mente es como un terreno fértil donde siembras
tus “semillas” o deseos. Cuando una planta nace, es muy débil
y pequeña; pero si la riegas y la cuidas, entonces crecerá
como un árbol y te dará flores y frutos. Es imposible que
una planta te de sus frutos apenas nace. Lo mismo ocurre con tus pensamientos.
Si los repites, cuidas, visualizas, y los mantienes en el tiempo, se materializan
y te dan sus frutos. Si tu deseo es adquirir una casa con cinco habitaciones
y actualmente vives en una casa con una sola habitación, tendrás
que “trabajar” esa idea, darle tiempo a que madure en tu conciencia
hasta que la sientas posible y verdaderamente tuya. Entonces, aparecerá
la posibilidad mas cómoda de acceder a ella. Cuando aceleras el
proceso porque tu ego te dice que se te pasa el tiempo, contraes deudas.
Además, de acuerdo con este principio, el cuerpo físico
nos envía señales muy concretas acerca de si lo que estamos
viviendo será bueno o malo para nosotros. Estas señales
son muy simples y fáciles de entender. Cuando estas frente a algo
que será bueno para ti, el cuerpo te envía una señal
de comodidad. Te sientes tranquilo, en armonía, en paz y con entusiasmo.
Por el contrario, cuando estas frente a algo que te puede perjudicar,
la señal es de incomodidad. En este caso el cuerpo se pone tenso,
los músculos parecen estar listos para actuar y defenderte de algún
peligro, no puedes descansar ni disfrutar. Si te guías por esas
señales básicas de tu cuerpo jamás te equivocaras.
Además de tener un cuerpo físico, cuentas con lo que se
llama “cuerpo emocional”. Este cuerpo tiene la habilidad de
reconocer en el primer instante en que entras en contacto con alguien
si esa persona te hará bien o mal; la mezcla de energías
produce una reacción química inmediata, muy clara y acertada.
Por eso, siempre debes prestar atención a tus “primeras impresiones”.
Desde el primer momento, podrás saber si tu actual pareja, amigo,
jefe, vecino, o una persona que frecuentes serán una influencia
positiva o negativa para ti.
Esto también es cierto con la energía de ciertos lugares.
Hay lugares en los cuales te sentirás muy cómodo; hay otros
que querrás abandonar inmediatamente después de haber llegado.
Hazle siempre caso a la sensación que recibas. Es probable que
tu lógica te señale un montón de razones en contra
de lo que estas sintiendo; sin embargo, tu ser interno va mas allá
de la lógica y puede ayudarte a evitar problemas futuros. Quizás
al leer esto ultimo recuerdes alguna situación en la que sentiste
de antemano que cierta persona o lugar no eran adecuados para ti; sin
embargo, no le hiciste caso a esa percepción y mas tarde sufriste
las consecuencias. Si ya has vivido la experiencia, tómala a tu
favor y prométete a ti mismo escucharte mas.
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