LOS
SIETE PRINCIPIOS UNIVERSALES
4.-
EL PRINCIPIO DE POLARIDAD
“TODO
ES DOBLE; TODO TIENE DOS POLOS; TODO SU PAR DE OPUESTOS; LOS SEMEJANTES
Y LOS ANTAGÓNICOS SON LO MISMO, LOS OPUESTOS SON IDÉNTICOS
EN NATURALEZA PERO DIFERENTES EN GRADOS; LOS EXTREMOS SE TOCAN; TODAS
LAS VERDADES SON SEMI-VERDADES; TODAS LAS PARADOJAS PUEDEN RECONCILIARSE”
Todo
posee su contra parte: frío – calor, blanco – negro,
positivo – negativo, etc. Es decir vienen y se manifiestan en pareja;
son dos aspectos, dos polos; el frío y el calor se diferencian
en grados únicamente pero son de la misma naturaleza, son vibraciones
con una variedad grande en grados tanto para arriba como para abajo. Sin
embargo en ambos extremos existe de alguna manera calor y frío;
todo es relativo no absoluto; se unen en algún momento. Lo mismo
ocurre con el sur-norte, este-oeste, se confunden en un instante; la claridad
y la oscuridad. ¿Dónde empiezan y dónde terminan?.
Lo duro y lo blando, el uno termina donde empieza el otro... El amor y
el odio son opuestos totalmente pero manifestaciones de un mismo estado
mental vibratorio. No existe el amor absoluto ni el odio absoluto pero
si sentimos más amor y menos odio si nos elevamos espiritualmente
o lo contrario, sentiremos mas odio si descendemos. La valentía
y el miedo también son un par de opuestos que no escapan a este
principio, en uno existe el otro... mira que interesante es reflexionar
sobre esto.
Tú puedes cambiar un estado mental en otro (¿transmutar?)
siempre que sean de la misma clase. Por ejemplo: el odio en amor; el miedo
en valor; la enfermedad en salud; dependerá de tu estado de conciencia.
O lo opuesto: el amor en odio; el valor en miedo; la salud en enfermedad.
Siempre ese cambio será posible de realización entre cosas
de la misma clase pero de grado vibratorio diferente. Otro ejemplo nos
aclarará más: No puedes convertir al cobarde en norte o
sur pero si en valiente; al perezoso en activo; esto es importante porque
podemos lograr los cambios mentales que deseamos en nuestros enemigos,
amigos, hijos, etc. Es decir positivizarlos para bien de todos: el amor
es positivo, el odio es negativo; la verdad es positiva, la mentira es
negativa; lo superior es positivo, lo inferior es negativo; la dignidad
es positiva, el orgullo y la vanidad son negativos.
Hay que aprovechar de este principio para ayudar a los demás, polarizando
situaciones; elevando las vibraciones a voluntad puedes transformar un
ambiente desagradable en agradable, cambiar con tu sola presencia, con
tu mirada, con una sonrisa, con tu alegría, tus palabras pueden
ayudar al desesperado llenándolo de esperanza. Esto es transmutar.
Todo esto puedes lograr pero primero tendrás que aprender a cambiar
tu propia polaridad para luego poder ayudar a cambiar la ajena.
FUENTE
: GUIA DE INSTRUCTORES
En RAHMA, con
la conciencia que vamos desarrollando descubrimos que en nosotros, hay
un poder para cambiar las cosas. Podemos polarizar un ambiente para bien
o para mal, y ello estará en que podamos inundar un lugar, con
nuestro amor, paz y armonía, no debemos dejar que nos desarmonicen;
por el contrario, nosotros debemos llevar la situación hacia donde
queramos, o consideremos mejor. Las prácticas nos favorecen en
esto. También nos ayuda a comprender, que lo malo es necesario
para la superación y purificación de lo bueno. Esto, naturalmente,
no nos lleva a la resignación, sino a saber voltear las cosas,
y aplicar aquel dicho que dice: no hay mal que por bien, no venga.
RAHMA, nos enseña que la capacidad, está en nosotros, para
polarizarnos y polarizar el ambiente, hacia lo POSITIVO, mediante la IDENTIFICACIÓN
con el ORDEN UNIVERSAL.
FUENTE
: COMUNICACIÓN DE LOS GUIAS
El cuarto principio consiste en que toda realización cuesta esfuerzo
y genera una fuerza de oposición, pudiendo medirse el valor e importancia
de lo que se hace por el grado de dificultad antes, durante o después.
Por ello, no deben amilanarse cuando las cosas se les complican pareciendo
no tener solución, por cuanto todo lo que realmente vale, exige
una máxima dedicación y suele ser un camino lleno de escollos,
que va probando palmo a palmo vuestra voluntad y convicción.
El mundo ideal no existe, por lo tanto hay que crearlo todos los días
y en todo lugar con la conciencia despierta y actitudes positivas que
influyan sobre el ambiente y las demás personas.
Por ello no caigan en el error de algunos que piensan en huir del planeta
porque consideran que ya es tarde.
Nosotros les podemos asegurar que aún no es tarde para cambiar
y para que todo se transforme, pero todo variará si antes ustedes
modifican sus patrones conductuales.
En este cuarto principio deben trabajar LA PERSEVERANCIA, LA TOLERANCIA
Y LA CONVICCIÓN.
APLICACIONES DEL PRINCIPIO DE POLARIDAD
ARMONIZAR
LOS OPUESTOS
Seguramente
estarás preguntándote cómo se utiliza este principio
en la vida práctica. La explicación es ésta: cada
vez que te encuentres viviendo una situación extrema., es decir,
que estés ubicado en uno de los polos, y desees revertir o neutralizar
la situación, deberás comenzar a crear la energía
de la polaridad opuesta. De esta manera, llevarás el “termómetro”
a su punto medio. Por ejemplo, piensa en lo siguiente: cuando tienes frío,
enciendes la calefacción o te abrigas más, es decir, buscas
el calor. Con el calor se neutraliza el frío y viceversa; con la
luz se hace desaparecer la oscuridad; con el amor se transforma el odio
y así con todas las polaridades.
No se puede cruzar de un par de opuestos a otro y esperar un resultado
en el primero. Si deseas transmutar una situación, tendrás
que utilizar la energía envuelta en ese par, no en otro. Volviendo
al ejemplo anterior, si tienes frío, buscas cómo generar
más calor y no otra cosa. Si estás en una situación
de pobreza, buscas ganar más dinero, no más frío
ni calor. Se debe trabajar siempre con elementos de la misma naturaleza,
a los cuales les cambia su grado de manifestación.
Es probable que hayas escuchado alguna vez un comentario como el siguiente:
“¿Por qué Dios no le da una pareja a esta chica que
es tan buena y servicial?”. La respuesta se encuentra en este principio:
porque esa joven está generando la energía de las polaridades
del servicio y la bondad, pero no la del amor. Con la bondad se elimina
la maldad; con el servicio se elimina el desamparo. En otras palabras,
no se consigue pareja siendo “buena”; sólo se consigue
amor cuando se ama. ¿Pero a quién vas a amar si no tienes
a nadie?. En primer lugar, a ti mismo, y luego a la persona ideal que
“fabriques” en tu mente. Sólo así se manifestará
el verdadero amor en tu vida.
Las personas que tienen problemas de dinero o están en la pobreza
deben empezar a dar algo de lo poco que tienen; es decir, deben fingir
que están en el otro polo y comenzar a actuar como “ricos”
o, al menos, como alguien que tiene algún dinero. Hay personas
que piensan que “Dios los va a ayudar económicamente”
porque ellos brindan su tiempo sirviendo en alguna institución
de beneficencia. Si brindas tu tiempo, todo lo que recibirás a
cambio es todo el tiempo que necesites para tu vida personal. Para mantener
una vida próspera, es necesario respetar la ley del diezmo: dar
el diez por ciento del dinero que recibimos a la persona, el lugar o institución
que en ese momento nos provee nuestro alimento espiritual. De esta manera,
mantenemos en circulación la energía del dinero.
LAS SEMIVERDADES
El principio de polaridad nos enseña que todo tiene su opuesto
y que, en esencia, éstos son lo mismo. Por ejemplo, si analizamos
los puntos cardinales, nos damos cuenta de que no dejan de ser una convención.
Si uno comienza a viajar siempre hacia al ESTE sin detenerse, finalmente
volverá al punto de partida. Entonces, ¿dónde está
el OESTE?
Otro ejemplo de la relatividad de los polos es el vuelo transpolar que
se realiza de la Argentina a Australia. Se sale de Argentina un día
y se llega a Australia el día “anterior”. Por otra
parte, el viaje de vuelta lleva dos días. La pregunta que surge
es: ¿Dónde comienza un día y dónde termina
el otro?. La respuesta es sencilla: existe una línea internacional
del día que atraviesa el Océano Pacífico sin tocar
ningún país en particular; a partir de esa línea,
se considera el comienzo del día. Pero, en realidad, el comienzo
y el fin del día no existen; son sólo una convención
humana.
En otra parte, el principio de polaridad sostiene que “todas las
verdades son semiverdades”. En pocas palabras, esto significa que
nadie en el planeta es poseedor de la verdad completa, sino que todos
tenemos nuestra cuota de verdad. Es decir que al igual que con las piezas
de un rompecabezas, uniendo nuestra semiverdad con la de los demás,
encontraremos la verdad completa. Por eso es importante escuchar a otros.
Siempre se aprende algo nuevo de los demás.
Al atender a parejas con problemas, es allí donde se ve más
claramente cómo funciona este principio. Cuando la mujer se queja
de su marido, cuenta su semiverdad y tiene su lógica o razón.
Pero luego, al escuchar al esposo quejarse de su mujer, veo que él
también tiene razón o semiverdad. Ninguno de los dos tiene
la verdad completa; la verdad está en el medio. En todo problema
de pareja, las responsabilidades están siempre repartidas en un
cincuenta por ciento para cada uno, aunque uno de ellos parezca ser culpable
y el otro inocente.
Cuando nos encontramos defendiendo ciegamente nuestro punto de vista,
en realidad, estamos errando porque ninguno de nosotros es portador de
la verdad completa. Por lo tanto, como conocedores de los principios universales
debemos mantenernos siempre flexibles y alertas para aprender de los demás.
Cuando criticamos a alguien que piensa o actúa de una manera diferente
de la nuestra, en realidad, nos estamos cerrando a la posibilidad de aprender
otra parte de la verdad. Cada persona, aunque nos parezca errada, tiene
su porción de conocimiento. El mantener nuestra mente abierta nos
ayudará a escuchar y aprender otra forma de lógica que,
finalmente, nos llevará a encontrar el punto medio, o sea, aquello
que definimos técnicamente como la armonización de los opuestos.
Al estar frente a personas o situaciones que ponen en conflicto nuestra
manera habitual de pensar, aconsejable pedir guía a nuestro espíritu;
pedir que se nos revele qué tenemos que aprender de eso, cuál
es el mensaje o semiverdad.
En el camino de la evolución espiritual se debe evitar todo tipo
de fanatismo. No tienes ni siquiera que defender las ideas que estás
estudiando ahora. Si estás de acuerdo, tómalas como parte
de tu semiverdad, pero siempre mantente abierto a seguir aprendiendo de
numerosas fuentes. El fanatismo lleva a pararse en un polo, en un extremo;
por lo tanto, nunca te conducirá a vivir en paz. La verdad está
siempre en el medio.
Las personas que tienden a ir a los extremos en sus reacciones tienen
más trabajo que realizar. Las conductas extremistas producen resultados
extremistas; por lo tanto, tampoco conducen soluciones felices. Cada uno
de nosotros debe aprender a encontrar el punto medio, su propio equilibrio.
La razón por la cual somos poseedores solamente de una semiverdad
es que debemos aprender a encontrar la unidad en todos.
Nuestro ego genera grandes diferencias y separaciones entre las personas
pero, de acuerdo con este principio, todos somos parte de lo mismo. Dicho
en términos metafísicos, el Hijo de dios es uno solo y esta
formado por cada uno de nosotros. Nuestro ego se resiste a esa idea y
no quiere renunciar a su individualidad.
Si analizas los grandes problemas del mundo, te darás cuenta de
que, en esencia, están generados por el ego humano: la diferencia
de razas, culturas, economías, limites entre países, y demás.
En síntesis, es un problema de percepción errónea.
Cuando aprendamos a ver la unidad en cada uno de nosotros, la mayoría
de estos problemas desaparecerán de la Tierra.
LA POLARIDAD DAR / RECIBIR
Muchas
personas se quejan de que dan mucho y reciben poco. La persona que está
acostumbrada a dar siempre se encuentra parada en uno de los polos o extremos
y, mientras se mantenga en esa posición, no habrá manera
posible de que reciba algo del Universo. Esto se debe a que la persona
está vibrando con la energía del dar y carece por completo
de la energía opuesta, la del recibir. Por lo general, estas personas
se sienten incomodas cuando reciben un regalo o cumplido; en el peor de
los casos, lo rechazan por completo.
La aplicación del principio de polaridad nos permite transmutar
las energías de un polo al otro para manifestar un determinado
resultado. Para cambiar esta situación, es necesario que la persona
aprenda a recibir. Por ejemplo, si recibe un regalo, solamente tiene que
agradecerlo y bendecirlo, y no salir corriendo a comprar otro regalo en
devolución. Si alguien le dice un cumplido o algo agradable, sólo
debe agradecer. Es curioso, pero para muchos no es fácil recibir.
Esto se debe a que en la conciencia de la persona existen ciertas asociaciones
negativas con el hecho de recibir. Algunos creen que si aceptan regalos
de otros, estarán sometidos a su voluntad. Otros creen que no se
lo merecen o que no es necesario, Cualquiera sea el pensamiento negativo,
deberá ser eliminado y reemplazado por otro de gratitud. Debemos
estar siempre abierto y receptivo a todo lo que el Universo te quiera
brindar.
En definitiva, quien no recibe no ha desarrollado la polaridad del recibir.
En el orden práctico, se debe trabajar más con la mano izquierda,
ya que todo el lado izquierdo del cuerpo desarrolla la energía
del recibir.
Al principio, uno se siente torpe usando esta mano pero, con el tiempo
y la práctica, las tareas se vuelven más sencillas. En el
caso de la gente zurda, la regla se invierte.
Por otra parte, la mano derecha y todo ese sector del cuerpo desarrollan
la energía del dar. A las personas acostumbradas a dar demasiado,
les sugiero que cierren su mano derecha y abran la izquierda, moviendo
los dedos hasta calentar bien la mano. De esta manera sencilla, se activan
los canales de recepción de nuestro ser.
AUMENTAR LA POLARIDAD OPUESTA
Sobre
la base de nuestra lista de objetivos o deseos, debemos tomar cada uno
de ellos y analizar cuál es la polaridad que nos falta desarrollar.
Técnicamente, lo que se hace es buscar el polo de la misma naturaleza
y se comienza a elevar el grado vibratorio. A manera de ejemplo, si se
quiere resolver un problema de dinero, hay que seleccionar la polaridad
pobreza / riqueza. El problema nos sitúa mas del lado de la pobreza;
por lo tanto, tendremos que comenzar a desarrollar la energía del
polo opuesto. Para eso nos valdremos de afirmaciones, visualizaciones
y de todos los elementos externos que nos ayuden a poner en la mente pensamientos
de abundancia. De esta manera, vamos creando la vibración de la
riqueza, que tarde o temprano se manifestará.
Desarrollar el polo opuesto significa, además, comenzar a actuar
con las características de ese polo. Continuando con el ejemplo
anterior, debemos empezar a “fingir” que el problema ya está
resuelto. Para lograrlo, podemos comprar en el supermercado algo que nos
haga pensar en los ricos; no hace falta gastar mucho dinero, sino usar
la imaginación y el poder de la intención.
Esta técnica también se usa para resolver problemas amorosos.
Si una persona se encuentra sola, está dentro de la polaridad soledad
/ compañía. Para salir del polo de la soledad, primero la
persona tendrá que empezar a repetir afirmaciones y visualizar
a su pareja perfecta. Luego, lo más importante, tendrá que
“fingir” que la persona que anhela ya está a su lado;
para eso, deberá emprender numerosas acciones dirigidas hacia esta
polaridad. Por ejemplo, la persona tendrá que preparar su casa
para darle la bienvenida a su futura pareja: puede ordenar el cuarto,
modificar la decoración del lugar, cambiar los cuadros, o incluso
comprarle un regalo. Todo deberá hacerse con la intención
de generar la energía que se siente al estar acompañado
de la persona que uno ama. De esta manera, el conocedor de los principios
universales trae el futuro al presente.
Cualquiera sea la polaridad que se esté desarrollando, es importante
que las acciones se realicen con entusiasmo y alegría, como si
se estuviera jugando. De esta manera, se evita la intromisión de
la ansiedad y el miedo.
“RAHMA
ES AMAR, DIOS ES AMOR, CRISTO ES EL SEÑOR
Y LA MISIÓN ES POR LA HUMANIDAD”
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