EL BREDAMCódigo Moral Cósmico Ahora, en todo el universo que conformamos, es necesario que conozcáis algunas normas del código moral BREDAM. El BREDAM, el Canto Cósmico del Universo, no sería otro sino la revelación de la ley natural para los planos ascendidos. En el impera el sentido común El BREDAM, código moral y social, recoge las enseñanzas de los Maestros y Mentores. Formula en cada quien que lo sensibiliza, sus enseñanzas y normas que son válidas en el Universo El BREDAM, está en ningún lugar en particular y en todo lugar a la vez. No se halla escrito en lenguaje alguno, libros, manuscritos ni códigos. Su lugar y espera es de siempre. No hay secreto para llegar a él porque está dentro como fuera vuestro. Es una energía perenne y todos tenéis acceso a ella cuando llega el momento. Así se señala el camino para la conexión consciente a lo que vosotros llamáis Historia de la Humanidad. Solo se establece una conexión. Basta solamente con el primer eslabón para iniciar una cadena. No desechéis esto que os decimos pues su validez no es de ahora sino de siempre. No os desalentéis, por el contrario, los obstáculos os permiten madurar y son parte de una expansión de conciencia, la misma que al tenerla, os moviliza a otros planos superiores. El Bredam El Canto Cósmico del Universo “Cerrad los ojos para ver, Abrid el corazón para entender, Sellad los labios para vibrar, Sentid a CRISTO para brillar...” PRIMER ELEMENTO: EL FUEGO Serás por siempre bienvenido en El recinto del amor, Siempre iluminado en el camino De redención y siempre llevado a la Virtuosidad de Dios. Lo que entiendas con el corazón, Se integra con la mente y se Comunica con el acto sublime del amor. Si vives en armonía brindarás paz, Porque el que tiene paz, Lleva consigo la eternidad. Llegará un mismo día En que el día no será el mismo, Y acudan las horas a tu encuentro Y no sean las horas las que pasen Sino seas tú quien las pase. Y llegue el viento de todo el mundo Y seas tú quien lo toque Y él quien no te vea, Y pasen los días Y no dejen ellos de ser los mismos, Aquí, allá, por siempre...... "Sabia es la decisión de la flor Maestro, ¿es qué acaso renunciar a la vida Hijo mío, no hay muerte que no sea vida Entonces Maestro, ¿es mejor Hijo mío, es mejor darle a la muerte - - - - - - "El principio de la razón es la lógica y la lógica del principio es su fin, Sabio es aquel que no busca ni encuentra la verdad, Los dones de la sabiduría son infinitos y Todo sabio es un maestro mas no todo maestro es un sabio; En el universo la razón de la verdad se expresa con lo que es y Para un sabio maestro, Como la frecuencia del ritmo, No hay principio que no sea fin, "Maestro, si en la evolución se encuentra lo sublime, Hijo mío, las cualidades se llevan en el alma; Pero nunca lo olvides, tu mismo llevas un poco del arroyo, SEGUNDO ELEMENTO: LA TIERRA "El que buscaba el conocimiento fue conducido al Maestro, El que lo acompañaba le mostró un cristal El que buscaba el conocimiento Después de examinarlo, ¿Cómo un maestro podía enseñarle la ciencia de la luz El que lo acompañaba le sonrió y contestó: El que buscaba el conocimiento dijo entonces: El que lo acompañaba se retiró en silencio. "Porque la luz del caminante es el sol de su corazón, - - - - - - Reflexiones al pie del monte Ansuet (1) (1) “Ansuet” es un monte de cristal de roca en Io, satélite de Júpiter. Al pie de él se encuentra una especie de centro de estudios de los Guías más jóvenes para misiones en la Tierra. Empieza tu día con una oración y bendice tu situación en la vida, cualquiera que fuera. Nada hay que te sea prohibido alcanzar ni obtener. ¿Los límites?, los impones tú. Nunca empieces una obra sin sentar fuertes bases, aún las grandes montañas se derrumban en el menor esfuerzo. Crece en armonía con lo que te rodea y lo que te rodea esté en armonía contigo. Sólo es posible la paz cuando cada uno busca lo mejor para el otro. Finalmente, la paz empieza con una palabra bien dicha, en el momento más adecuado. Deja que tus buenos deseos alimenten tu espíritu. Un espíritu noble es aquel que está lleno de buenas intenciones. En la naturaleza no existe algo que no traiga consigo el equilibrio, esto es como una mínima conciencia pero conciencia al fin y créeme basta con eso para mantener sólido el principio de correspondencia. Se han escrito grandes verdades de grandes hombres, bellos mensajes de plumas inspiradas, incluso ahora éste podría ser parte de esas enseñanzas, más te pregunto: ¿De qué sirve el huerto rebosante de frutos, la noche iluminada de estrellas, el agua llena de peces sin que de él se sirva y admire el hombre?. Por ello, leer no es suficiente, escuchar no solo basta, obrar es convincente. Si eleváramos los mensajes uno tras otro seguro remontaríamos la Tierra. Más por la práctica de uno solo de esos mensajes seguro remontaríamos el Universo. También hemos pensado a veces en dejar de enviarlos, pero siempre son más quienes los quieren recibir y lo seguimos intentando. La creación es así, un plano de esperanza constante en el que cada segmento de tiempo se traduce por amor. ¿Alguna vez te detuviste a observar a tu alrededor? Seguramente estuviste muy ocupado. La rutina de tu vida es una esponja que absorbe tus mejores pensamientos y si observaras con la paciencia que te regala la vida, obtendrías las respuestas, aquellas que en tus momentos de debilidad cavilan tu mente. No existen misterios por descubrir ni enigmas por resolver. Solo existen tú y la verdad y creo que ustedes son viejos conocidos que olvidaron encontrarse en el lugar acordado. Es cierto que existen fuerzas contrarias, pero necesarias. Estas evalúan tu aprendizaje. Es su labor. No es necesario luchar contra ellas. Solo es necesario saber como evitarlas y cuando te abrumen, como transmutarlas. No es un conocimiento escondido. ¿Recuerdas de niño tu primera experiencia con el fuego?. Te dijeron que era malo y hasta peligroso acercarse a él. ¿Qué piensas ahora?. Lo negativo es una parte del todo universal, pero aquellos que viven solo en él o cuando la balanza se inclina hacia él, es necesario que las leyes se cumplan y el equilibrio regrese, porque es parte del orden. Aquel desequilibrio lo denominamos caos y es un estado de conciencia muy peligroso en los mundos que han pasado por él. Ahora bien, si no te has percatado, nuestra intención no es que las semillas se esparzan en terrenos fértiles o se olviden en terrenos áridos. Nuestra intención es preparar tu terreno para que cuando llegue la época de siembra otras semillas sean el origen de tu buena cosecha. Esta es una reflexión, de las muchas que solemos tener como parte de la meditación y nos decidimos a enviarla con más amor que buena intención. Si tu terreno ya está fértil, será como el agua que alimenta y si aún no estas preparado, puedes hacer dos cosas: voltear la página y olvidar lo que quisimos decirte o empezar a arar tu campo y prepararlo para que sin ninguna duda las semillas venideras alimenten de paz y amor tu vida. Sabrás que los mensajes no son importantes por lo que contienen si no por el efecto que puedan causar, como mínimo a una persona, para darse por valorables. Si esto te sucedió hoy, entonces su valor es inmensurable. Por último, recuerda que mirar hacia adentro de vez en cuando es tres veces mejor que mirar hacia fuera. Por la inmensidad, por la sencillez y por la fe de saber que quien más te ama siempre espera que regreses la mirada hacia él. Cuando inicies un nuevo camino proponte dos cosas: pensar en él y llegar hacia él. Pensando en él nunca desviarás tu camino y llegar hacia él es la consolidación de tu propio decreto. No esperes ni propongas un día para cambiar, el cambio no tiene tiempo. Si decides hacerlo, hazlo con convicción antes que premura. Pero recuerda, que cada cambio trae consigo efectos y debes saber asumirlos. Reunirse no es igual que agruparse. Reunir es volver a enlazar los grandes logros y las mismas metas, las mismas intenciones, aunque con diferentes métodos. Ciertamente, muchas veces olvidan que la armonización es la comunión de ideas, intenciones y valores semejantes. Hay que aprender a atraer lo semejante para encontrar la armonía. Esto no es egoísmo, sólo obrar con inteligencia. Ordena tus actividades, otorgarle espacio a la alegría, dinamismo a tus obras, sensatez a tus ideas, libertad a tus sueños, abundancia a tu generosidad y cuidado a tu templo físico. Luego siéntate a esperar como se multiplica en ti la felicidad, la sencillez de tu labor, la claridad de tus pensamientos, la realización de tus metas, el incremento de tus valores y la sana disciplina en tu cuerpo. La indecisión es aquello que no queremos aceptar por verdad, por temor a perder algo. A veces es un mero egoísmo nuestro al cual ponemos excusas para no entenderlo, olvidando que a veces el amor es dejar ir antes que retener. Por sobre la intensidad de los acontecimientos, genera paz en cada una de tus acciones. En la urgencia de las presiones, mantén tus ideas claras y el control de tus emociones. Ante la celeridad de los acontecimientos, haz la pausa necesaria hasta que estos se presenten y resuelvan en orden de importancia. Los conceptos que formamos de las personas muchas veces causan decepciones. No es bueno crear moldes porque al definirlos creamos supuestos comportamientos que deseamos obtener de los demás y cuando no cumplen los requisitos que deseamos terminamos haciendo o creando daño. Así es que a veces lo que se entrega no es igual a lo que se recibe. Es allí donde se forja la templaza, no esperando más de los demás sino esperando más de nosotros mismos. Aquellos que nos obstaculizan, impiden y atacan son nuestros maestros de la tolerancia, del respeto y de la formación de nuestro entendimiento sobre lo que origina nuestra creencia y misión ahora: La Humanidad. Aprender de los errores significa edificar sobre ellos, las columnas de nuestra propia sabiduría. Podemos aprender del pasado, utilizarlo para desechar los moldes que creamos mentalmente y no volver a recibir decepciones de los demás. Un maestro enseñaba: “Dos árboles. El más hermoso era fuerte y frondoso, el otro solo raíces fuertes. El más hermoso tenía frutos y el color del brillo en sus hojas, el otro solo raíces fuertes. El más hermoso recibía la primera lluvia y el primer rayo del sol, el otro solo tenía raíces fuertes. Al más hermoso le acompañaban las mejores aves y su canto, al otro sólo fuerza de sus raíces. Cuando vino el huracán el otro sólo tenía la fuerza de sus raíces. No pregunten lo que le pasó al primero“. Nos ocupamos de las formas y nos volvemos complejos en la sencillez de la vida. Nos acostumbramos a interpretar la supuesta realidad de lo que vemos y cerramos los ojos a lo que de verdad presentimos. Nos olvidamos de presentir y nos dejamos influenciar por reglas que creamos y que muchas veces los demás no cumplen y a veces ni siquiera nosotros. ¿Pero qué hay de nosotros? ¿Será que los demás esperan más de nosotros y también los hemos decepcionado?. Creemos nuestra imagen con el ejemplo. Sólo así nadie podrá anteponer juicio sobre lo que ya hemos hecho, sobre lo que acostumbramos hacer y sobre lo que sabemos no debemos hacer. Acerca de los demás, quizás estén enfrentando su situación como el primer árbol. Cuando llegue el momento en que todas las puertas parezcan cerradas asegúrense de estar en el lado correcto, de esta manera el que esté fuera siempre tendrá dos opciones: esperar que cualquier puerta se abra o irse con la paz y la certeza que otorgaron el perdón a sí mismos y aquel o aquellos que se quedaron dentro. Reúnete con quienes te han demostrado lealtad y desinterés. Con quien estuvo siempre contigo cuando caíste y cuando triunfaste. Rodéate de ellos para que tus proyectos, tus aspiraciones y tus triunfos sean de ellos, y vibren al unísono. Lo que se pide en la luz, vendrá de la luz. Haz en tu diario de vida un alto para meditar y encontrar en el silencio de tus aflicciones tus respuestas. Y por último, sueña. Permítete la calma que otorga alcanzar el sueño cuando tu conciencia reposa en la transparencia de tus actos. Mi maestro solía decirme que en la Tierra la gran batalla final la ganará quien se venza a sí mismo. Yo se que tiene razón. TERCER ELEMENTO: EL AGUA Se reconoce la cosecha por el sembrador antes que por la semilla. Así se establece que las intenciones obran en todo lo que te propongas y casi imperceptiblemente encuentras los resultados que pocas veces los dabas por cierto. Transitando entre tus resultados abres un camino y guía para quienes buscan lo mismo, por ello siempre tus acciones deben ser como el primer rayo del amanecer, la primera luz que ilumina y el primer calor que prodiga. De hecho, hay muchos caminos que se interrumpieron cuando se olvidaron de la naturaleza de sus acciones. Se han servido de la mesa de la experiencia millones de platos. Se ha bebido de la fuente de la sabiduría más de mil sorbos y solo quienes aquilataron el valor de lo aprendido recuerdan el gusto y la frescura de lo que tomaron. Cuando se aplica tu intuición bien encaminada se produce una supernova en el universo, porque más que voluntad es una explosión de amor. En la noche despejada, en cada brillo estelar advierte muchas intenciones bien encaminadas y sonríe satisfecho no por la tuya sino por la de los demás. Sin vacilar en poner en acción tus intenciones y deseos buenos. No reprimas el origen natural de lo divino. Acércate a él con una declaración hacia el Profundo, y reverenciando tu condición humana y divina, simboliza con el verbo la expresión de la voluntad universal. LA EXPRESIÓN DE LA VOLUNTAD UNIVERSAL Vivo mi presente aquí y ahora Llena de tu esencia mis actos Conduce mis palabras en armonía Permíteme ser la cuerda de tu instrumento Vibrando en la melodía de tu silencio. Guía mis pensamientos a la luz Otorga tu semblaza en mi mirada Para buscar dentro de los demás Lo que por fuera no encontraba. Y en cada átomo de ésta mi existencia Haz una rueda perfecta Donde el amor y la piedad En cada giro inunden mi conciencia. Déjame ir más allá del tiempo Surcar las esferas del amor viviente Recorrer el sagrado camino Al encuentro del Maestro Omnipresente. Refleje en mí la luz del creador Proyecte en mí la llama multicolor Siendo la materia única el amor Para construir un mundo mejor. Evoca en mí la fuerza en mi corazón Que sea siempre así en cada oración Y saberme más de lo que soy Cuando lleve esta luz por donde voy. Esparcir el mensaje como suave fragancia Aún más allá del tiempo y la distancia Existirá siempre la esperanza cierta Como flor que al amanecer despierta. Bendice mis grandes y pequeñas acciones Aquellas que contienen buenas intenciones Que sea por siempre el eco silencioso Del acto humano más hermoso. Que es el momento de asumir ahora La estirpe de la raza salvadora Sea en la unidad la humanidad Ahora y siempre en la eternidad… EL VUELO DEL ANGEL El camino ha sido largo. He tocado más corazones que puertas y he visto los atardeceres y el otoño de las vidas. No me he cansado de aprender. He seguido el rastro de algún ave que vuela buscando el refugio acogedor que su amor le prodigó. He tocado más corazones que puertas y he entrado en ellos buscando las respuestas de viejas preguntas. He sido el ángel de tus sueños, el guardián de tu tiempo, el aliento que sigue al desconsuelo, el forjador de las esperanzas que no se pierden, la luz en las noches que no duermes. He tocado más corazones que puertas y he recorrido el templo de tu amor, el palacio de tu sabiduría y el jardín de tu bondad. Conozco más cosas que las que tú conoces en ti, así que no supongo lo que eres, se bien quien eres. He tocado más corazones que puertas. He recibido gratas bienvenidas así como aciagos desprecios. Aún así, el amor es la llave maestra que todos sentimos y pocos conocemos. Esa llave que abre corazones inhóspitos colmados de antiguos rencores. He tocado más corazones que puertas. He mirado a través de tus ojos, hablado a través de tus labios, motivado desde lo más profundo de tu corazón. Te he acompañado a lugares increados cuando tu imaginación solía aventurarse más allá de las estrellas. He dejado huellas no para que me sigas sino para que no te perdieras en el camino. He tocado más corazones que puertas. Te acompañé en la huida de los recuerdos que traía la nostalgia de las cosas que pasaron cuando no supiste escuchar mi voz. He sido testigo de tu preocupación, aquella que desgasta tu mente por lo que todavía no ha sucedido. He tomado tu mano conduciéndote a la intuición dando un salto en el futuro y regresando prontamente. Juntos aprendimos que el lenguaje del corazón no eran las palabras cuando necesita expresar amor. He tocado más corazones que puertas. La felicidad es un momento que carece de prisa alguna, pero que es como una estrella fugaz en tu noche más estrellada. Asistí a tu renacer como ser humano, entendiendo que siempre se nace más de una vez, con cada acto que viene desde lo más profundo de ti. He tocado más corazones que puertas. He aprendido de ustedes los seres humanos, que la vida no persigue fines específicos y que no hay mayor esperanza en todo el universo como cuando un niño viene a este mundo. Aún cuando desbordamos de amor, vivenciarlo a través de ustedes es el encargo más sublime entregado por el Creador. He tocado más corazones que puertas. Alguna vez tuvimos que ser humanos para ser mejores seres y hoy en el lado expectante de mi existencia sé que vuestros corazones son como lo hogares en donde hay más ventanas que puertas. Porque siendo del cielo, en la tierra establecí mi morada para acompañarte en cada día de tu vida. He tocado más corazones que puertas. Finalmente he visto a la vida expandirse, multiplicarse, ser y te aseguro que hoy, hay un noble amigo, es un buen día para volver a empezar...... CUARTO ELEMENTO: EL AIRE Me has enseñado: Que tu mano es más suave al levantarme que al evitar caerme. Que tus sueños impregnan mis sueños con tan solo verme. Que la tristeza abre paso a la dicha con la dulzura de una sonrisa. Que aún en los errores en mi obrar siempre estás dispuesta a perdonar. Que tu llanto por dentro, es el mío por fuera orando en silencio. He aprendido: Que he crecido dentro tuyo, pero tu creces más dentro de mi, Que a tu lado puedo sentirme así como ves: un niño otra vez. Que tu manto protector es más fuerte aún cuando estás ausente Que sé no puedo perderte. Tu amor es más grande que la muerte. Que mil veces perdón he suplicado, cuando tú ya me habías perdonado Y hoy en que un sentimiento hermoso puede más que una razón. Evocando con infinita gratitud, acude a mi mente esta reflexión: Llevando el eco del que calla y la infinita voz del corazón. Son los hijos y los hijos de tus hijos entonando una canción, canción que en el cosmos es también el canto del Redentor A la eterna llama violeta que es la llama eterna del amor. EL SILENCIO En el silencio indescriptible marcha el más sabio de los consejos, la palabra más dulce, la verdad más pura. Es en el camino del silencio donde se construyen las grandes bases, los más fuertes cimientos, los más elementales pensamientos que transmiten la paz de los tiempos. Las acciones más nobles nacen del silencio. Cada palabra sin pronunciar es doblemente poderosa si nace del silencio con que se manifiesta el pensamiento. El silencio es la llave para detener las ambiciones, los ímpetus, las energías desbordadas. El silencio nutre el pensamiento porque es su esencia. La tristeza se lleva mejor en el silencio porque las emociones intensas son de origen personal. Nadie siente con la misma intensidad, por ello no es posible sentir igual. Solo es posible sentir en silencio y en soledad. El silencio y la soledad son complementos. La soledad es el silencio del alma y el silencio es la soledad de las palabras. La palabra es un don tan hermoso que es mejor dejarla ir sólo cuando es estrictamente necesario. El silencio es la voz del corazón hablando contigo. Es lo que expresa tu corazón. Por eso hay que escuchar lo que dice el corazón en silencio y si es necesario, dejar al corazón expresar con el verbo. Lo que se dice pocas veces es igual a lo que se siente. Una hermosa enseñanza es la que nos cuenta el origen del eco. El eco fue creado para que siempre recuerdes que lo que dices siempre regresará a ti. Hubo un tiempo en que las grandes batallas se pelearon usando la palabra. Eran palabras como flechas y dardos envenenados que causaban desolación, muerte y llanto. Un día en que los pueblos estaban casi exterminados, se reunieron y decidieron pedir ayuda y consejo al viejo maestro de la montaña. Tres gobernantes marcharon durante tres días y al llegar le pidieron consejo ante la inminente destrucción de su raza. El anciano parecía no escuchar el pedido de los gobernantes. Sólo observaba el infinito a través de sus ojos color miel. Uno de ellos llenándose de furia incontenible lanzó una palabra mortal hacia el maestro de la montaña. Después de proferirla al cabo de unos instantes la misma palabra se escuchó por tres veces más antes de que el agresor cayera abatido de inmediato a los pies de éste. Los otros dos le miraron sorprendidos y regresaron con la enseñanza de que el silencio es el mejor escudo a las palabras de ira y odio. Desde ese instante aquél pueblo encontró en el silencio el mejor escudo, el mejor instrumento de paz, la mejor pregunta, la mejor respuesta. El silencio es la elocuencia del corazón. Solo en el silencio aprendes a escuchar. Si escuchar es la razón de la comprensión, el silencio es la razón de la sabiduría. ¿Pero acaso el callar es lo mismo que el silencio? ¿Calla el ave cuando llega un nuevo día? ¿Calla el agua del río al encontrar su camino al mar? ¿Calla el llanto del dolor en cada ser?. Nunca dejes sin palabra lo que estremece tu corazón. Es por eso que el ave canta con la alegría de un nuevo día, el agua del río por volver al mar, el llanto del dolor por escapar del corazón. Aún en estos actos hay silencio, porque viene de la esencia misma. Algunos suelen decir que el silencio es la ausencia del sonido. El silencio es el equilibrio del sonido. Si dos ondas de sonido con la misma intensidad y en sentido contrario se encuentran, entonces; se produce el silencio. Por ello no podrá existir el silencio sin el equilibrio del verbo en ti. Que tus palabras sean el reflejo fiel de un alma noble, para que cuando salga regrese a ti con la misma intensidad como se fue. Solo así sabrás que el silencio le dio en justa medida el equilibrio a tu alma, a tu mente y a tu corazón. El silencio es la primera herramienta para saber si el mundo a tu alrededor te escucha y tú lo escuchas a él. Se aprende más a sentir cuando aprendes a escuchar. Sé entonces como el silencio, aparentemente inexistente pero firmemente útil y recuerda siempre esto: • Quien conoce el silencio dice más con menos palabras. • Quien conoce el silencio piensa más de dos veces lo que quiere decir. • Quien conoce el silencio habla de corazón a corazón. • Quien conoce el silencio calla primero, luego observa y finalmente decide la utilidad de la palabra. • Quien conoce el silencio venera el valor sagrado del verbo. • Quien conoce el silencio ejerce control de su existencia. • Quien conoce el silencio conoce la luz de la existencia eterna. SE MI NOBLE AMIGO Sé mi noble amigo, como las orillas que separa un río pero debajo de sus aguas se vuelven a tocar. Sé mi noble amigo, como una estrella fugaz que veloz pasa y distrae mi vista cuando al cielo decide mirar. Sé mi noble amigo, como la flor cortada que aunque del tallo arrancada con su perfume nos enseña a perdonar. Sé mi noble amigo, como la dicha atemporal que no tiene ayer ni mañana si la sabes valorar. Sé mi noble amigo, como el cuento de hadas de un niño que ninguna noche se cansa de escuchar. Sé mi noble amigo, como la dulce sonrisa que provoca el acto más tierno que propone volver a imitar. Sé mi noble amigo, como el rocío de la aurora que aunque el viento seque siempre promete regresar. Sé mi noble amigo, como el agua y la arena que se escurren entre tus dedos pero al unirse crean el arte de modelar. Sé mi noble amigo, como el retorno prometido que aunque lejano y querido alimenta la esperanza de volverse a encontrar. Sé mi noble amigo, como la entereza y la fuerza que persiguen con nobleza el cambio de conciencia de un antiguo despertar. Sé mi noble amigo, como el ideal de la verdad que se expresa con la voz del corazón que nadie puede acallar. Sé mi noble amigo, tan vasto como la eternidad que se une en el horizonte como se une el cielo y el mar. Sé mi noble amigo, como la espiga del trigo cuya bondad y abrigo jamás a alguien se puede negar. Sé mi noble amigo, como la luz Crística que todo cubre y en todo vibra cuando en acción pones el verbo AMAR. DECRETO DEL SER SOLAR Crezco amando con profunda reverencia Todo aquello que alberga mi existencia Y cada obra de sapiencia excelsa de amor Magna y brillante llena de luz del Creador. De mi ser y mi tiempo hago ofrenda encendida Como llama inagotable en el altar de la vida Estrellas, soles y galaxias son mi hogar Y cada una de ellas mi templo solar. Danzando con azul amaneceres llenos de energía, Hago de mis alabanzas una eterna melodía. Mi alegría y libertad impregnadas en un verso De la eterna rima con la que danza el universo. Soy la verdad eterna que compone toda esencia Soy el fuego sagrado de la divina presencia Soy la revelación del gran disco de luz dorada Soy la sagrada imagen del todo en mi reflejada Soy un perfecto cristal tallado en cada corazón Emanando solo amor, solo amor, solo amor. Envolviendo con el manto divino del perdón Liberando con el eco eterno de la salvación Asumiendo en mí por su gracia y devoción El Ser Solar Crístico de la universal redención. - - - - - - Cuando presientas que has encontrado Lo que tanto has buscado, Aún sin haberlo querido. Cuando sientas que ya no eres el mismo Por lo que has recibido, Sin siquiera haberlo pedido. Cuando enmudezcan tus labios Y enseñes con el corazón Lo que has aprendido. Cuando en tu cuerpo la energía De CRISTO lo invada todo Y el cansancio se haya ido. Cuando sepas quién eres Y por qué has venido Cuando digas tu verdad, Callando las mentiras con dignidad. Cuando mires en tu interior Que tus debilidades has vencido Y mires al cielo y Des gracias por todo lo recibido. Entonces Hijo mío, Sabrás que siempre hubo un camino En el cual has aprendido a ser Una estrella de azul esperanza Y dorado encendido… Los mundos resplandecientes Son aquellos que pacientes Vibran con luz permanente En la esfera consciente Del Todo Omnipresente. No escapa nota alguna Hasta la octava celestial, En el cambio dimensional La vida es solo una. Júbilo y luz encierra El mensaje de los tiempos, Gritando a cuatro vientos Paz y amor en la Tierra ¡ ¡ ¡ Vibra hermano menor, Une tu plegaria a la mía Juntos en perfecta armonía, Unidos al Profundo Creador A la luz de un nuevo día. El portal de luz cual sol naciente Liberando la energía contenida, Inundando cada ser viviente La conciencia que yace dormida. Y en el aura que aún rebosa De colores divinos matizados, La dicha que muestra gozosa El despertar del ser encandilado. Justa causa para un noble hecho Que de haber el sitial alcanzado, Sea el efecto en gran provecho Y en su dimensión total admirado. Cúmulo de galaxias y estrellas, Desde donde la vida misma envía Pensamientos de luz, melodías bellas Resplandecen amor, paz y armonía. El que abajo se encuentra atrapado Mirar arriba anhela embelesado, Ya que el que está arriba sujetado Abajo mira para no caer derrotado. Más algunos que abajo apostados Olvidándose de mirar a ambos lados, Seguir el ejemplo de los olvidados Que surgieron con ímpetu denodado. Nadie queje de suerte improvisa, Pues aquel que sube muy aprisa, El olvidar no debe que precisa Más fe que voluntad indecisa. Y en la larga escalera de la vida Son más de uno el que olvida, Que cambia la meta prometida Si cambia el punto de partida. Sólo si expresas amor, el amor llega Sólo si abrazas el perdón, el perdón sana Sólo si vibras en la luz, la luz prevalece Sólo si practicas la paz, la paz se multiplica. Porque : Expresando nos liberamos Abrazando nos reconocemos Vibrando nos manifestamos Practicando es como aprendemos QUINTO ELEMENTO: EL AMOR Los maestros crean y ejecutan, los discípulos perfeccionan y pulen. Sé un discípulo perfeccionando tus ideas al ejecutarlas y sé un maestro al pulir lo que con la mente creas. Haz una diferencia sustancial en esto. La experiencia no es lo que nos sucedió sino lo que aprendimos respecto de lo que nos sucedió. Todo aprendizaje es un acto de humildad. El soberbio no puede aprender pues no se escucha a sí mismo. Si quieres escuchar a alguien debes dejar de hablar. Si quieres escuchar a Dios debes dejar de pensar. Pensar es un acto maravilloso, no pensar es un acto divino. Por ello medita, siempre medita. Grandes hombres pueden construir una montaña de cosas buenas; pero poco sirven sí como las montañas están alejadas entre sí. Las cosas buenas se unen sólo si se tocan. No acumules cosas buenas, espárcelas como el buen viento a las semillas. He plasmado mi sabiduría en estas frases y cuando he vuelto a leerlas me he dado cuenta que solo el nombre al final es mío. Esto te pertenece más a ti que a mí. Y más que a ti a tu corazón. Y más que a tu corazón a Dios. Si me pides ver a Dios te pediré entonces que enciendas una pequeña llama para ver el Sol. PRINCIPIOS DIVINOS Una misión de tu propia misión es servir para vivir tu auténtica verdad. La creación está en ti. Eres el creador y lo creado. Eres quien llama y eres el llamado, el que ama y lo amado. El Eco de la creación resuena tanto en ti como en el universo. La paz vibra en ti. No hay batallas que librar, ofensas que perdonar, ni vencedores ni vencidos. El sentido de lo opuesto se integra sabiamente. Aquello que rechaza tu mente es ahora lo que acepta tu corazón. Renuncia a las metas para el propósito divino. Al final de una meta buscas ser recompensado. Ganar es un aspecto del ego. Crecer en espíritu es ser la esencia que no persigue fines, ni busca caminos, ni recorre distancias, ni experimenta tiempos. Cree. La fuerza que mueve cada átomo de tu cuerpo está basada en la fe y la elección. Eres el resultado de lo que crees. Por encima de lo que eres y el resultado creado, sigues teniendo el poder de volver a elegir. La Conciencia Crística está más allá de la luz y la oscuridad, del bien y del mal, del placer y del dolor, de lo simple y lo complejo, de la vida y la muerte. El sentido de la Conciencia Crística va de la dualidad a la unidad. Si vibras en ella, te conducirá a donde quieras ir. La sabiduría afecta la razón. Todo lo que sucede viene de tu ser divino y pase lo que pase tiene un propósito. Tu ser es íntegro, no excluye nada ni cambia quien eres. Lees en las estrellas como en los granos de arena lo que está en el cielo de los justos. “A la orilla del rio y al pie de la montaña descansa el Árbol de la Vida y la Verdad. Su energía y yo somos Uno envolviendo el infinito donde mora su vastedad. Sirvo al principio divino del amor universal. Soy la enseñanza viva de un tiempo que no está. Soy el rayo que acentúa la tormenta y la calma después del temporal. En mi, resume la dicha y el gozo inmortal y la antigua llave del recinto de cristal. A los elegidos los ángeles entonarán las claves cósmicas del origen celestial. Sólo el silencio mi utilidad expresa porque la intención de la luz es siempre guiar. Guiar al propósito divino que el Ser Solar refleja: servir y amar a todos por igual”. Deja que las situaciones te encuentren, pero cuando lo hagan te hallen siempre haciendo lo mejor. La vida es como una rueda: gira y gira. Si miras los giros perderás el equilibrio, eso es la ilusión. Si observas el centro, controlaras los giros, eso es la realidad. La mente, el cuerpo y el espíritu no están separados de ti. Todo es uno y uno esta en todo. Así como el calor es del fuego, así como el fuego es del calor. Reconoce a Dios en todos, en los más elevados y en aquellos que no lo son. En la casa de la Madre, al amor no le importa quien fuiste o hiciste. Importa lo que eres y lo que harás. Todas las virtudes Crísticas están en ti, sólo revélalas. La sabiduría puede hacerte brillar, pero si la pones en acción te hará resplandecer. Que el verbo en tus labios sea como la rosa, que se expresa con el lenguaje de la fragancia, empezando con amar lo que dices. Utiliza el perdón en tu vida. Es como un espejo en el que no eres nada ni nadie hasta que te reflejas en el. Comparte lo pequeño y lo grande según tu parecer. A los ojos del Padre no hay grande ni pequeño, solo la profunda intención de servir. Escucha a tu corazón porque habla la verdad y sigue el camino recto que su senda traza. Esta era ya no es la era del cambio. Es la era de la acción. Empieza a caminarla desde ya. ¡ Escúchame ! En el silencio del eco y el vaivén sostenido De melodía por oídos jamás escuchada El ritmo profundo e incesante de cada latido Poesía por labios jamás pronunciada. ¡ Presénciame ! Como luz de una fuente inextinguible Como brota la espiga del fértil suelo Mecida en el viento inconfundible Y el rocío que alivia el desconsuelo. ¡ Exprésame ! Como el sutil canto del ave en la aurora Desplegando belleza sin vano alarde Como la semilla que el fruto atesora Como perfume de rosa en cada tarde. ¡ Intégrame ! Sirviendo al principio de la eternidad Siendo el sol que el universo ilumina Recuerda: Soy el amor en la unidad Quien vive y sirve conmigo, camina… EN EL UNIVERSO QUE HABITO En el universo que habito, me une lo atemporal y lo infinito. Mi alma se desprende en el vacío del latido cósmico. En el universo que habito, existe la justicia y la equidad en los sucesos, porque no soy juez ni ejecutor de castigos impensados por la sabiduría divina. En el universo que habito, vive la luz del sol, intensa fuente de energía viva, que se explaya sobre el manto oscuro que tiende la noche. En el universo que habito, destellan haces de infinitas vidas y variados mundos. Surgen del vacío a la eternidad, de la densa materia a la esencia de la espiritualidad, como el agua dulce de un río que salada se vuelve en el mar. En el universo que habito, mi sonrisa es perfecta, inmutable y asequible. Se muestra como el reflejo de la serenidad que produce el espíritu del despertar. En el universo que habito, la magia no es fantasía. La fantasía es la magia con la que comparto día a día el sentido de mi existencia estelar. En el universo que habito, trasciendo lo inminente, lo profético y lo mortal, pues extiendo mis alas y señoreo por encima de la sombra de los acontecimientos. En el universo que habito, mis ojos descubren que no hay fronteras que nos separan, sólo lazos de luz que nos unen. En el universo que habito, comparto lo que no tengo y lo que no hay, pues vivir en la abundancia es vivir libre del muro limitado de lo que tengo y lo que hay. En el universo que habito, he abandonado la eterna búsqueda y me he hallado en la luz de lo divino. Me he convertido en lo buscado y a mi acude todo lo que pido. En el universo que habito, mi hogar es la montaña elevada o el profundo río, la soleada pradera o el desierto sombrío. Todo es digno de aceptar en el lugar donde yo vivo. En el universo que habito, creo mi destino, como forja la mano la arcilla, como pacientemente el viento corta la roca en la ladera, como emigra el ave sin saber de primavera. En el universo que habito, no hay faro que me guíe ni puerto que me espere, sólo la absoluta conciencia, impregnándome en cada respiro su presencia inminente, tocándome con el rocío de su ausencia. |