LOS NIÑOS INDIGO Y CRISTAL
¿Quiénes
son aquellos niños y niñas
que cual sabios maestros y guías
retan, aconsejan y enfrentan con sabiduría y argumentos
a sus padres, tutores y maestros,
y que con incomprensible precocidad y madurez.
se comportan como ancianos en cuerpos de niños?
¿Por qué aquellas almas sabias y maduras
velan por las noches mirando al cielo
derramando más de una lágrima,
recordando una familia sideral que dejaron
en su hogar en las estrellas?
Qué difícil se les hace a ellos
tener que aprender lo ya aprendido,
cuando sienten en su interior la premura
del tiempo del cambio que es llegado.
Nuestro mundo se esta
acercando a pasos acelerados hacia el final de un ciclo cósmico,
a un verdadero y trascendental “Parto Planetario”, de tal
manera que no solo las personas que fallecen vuelven a encarnar casi de
inmediato en nuestro mundo, sino que también muchos otros espíritus
de otros planetas están viniendo a la Tierra, para aprovechar ese
trampolín en la evolución que nuestro mundo ofrece. Algunos
de estos espíritus vienen a aprender, otros a enseñar, y
algunos a ambas cosas, resintiendo de inmediato la violenta diferencia
de vibración al ir tomando conciencia y al ir recuperando el recuerdo
de sus fuentes de origen.
Los niños son por naturaleza hiperactivos. Es tal la cantidad de
energía que manejan que tienen que moverse y estar cambiando de
entorno y de estimulación para incrementar su capacidad de aprendizaje.
Bien sugiere el dicho popular : “En la variedad esta el gusto”.
El niño que esta quieto todo el tiempo, que no curiosea, ni diversifica
su atención y concentración en varias cosas a la vez, realmente
tiene problemas, y a veces el problema son los adultos que lo rodean,
quienes equivocadamente imponen una educación parametrada, represora
y castradora.
El niño debe ser libre pero a la vez guiado; debe ser amado pero
no mimado; debe ser enseñado y orientado pero incentivándole
a la experimentación y la exploración. Al niño se
le deben explicar las cosas, no imponérselas. Al ser una alma parcialmente
adormecida que ha olvidado sus procesos anteriores, hay que ayudarle a
recordar facilitándole el afloramiento de toda preparación
anterior.
En la actualidad las ciudades modernas no están preparadas para
ofrecer a la niñez la posibilidad de explayarse, de mantener contacto
con la naturaleza, de expandirse y explorar no sólo con los ojos,
oídos y la mente. La buena lectura es una compensación que
sirve de guía al espíritu, asi como de inspiración,
al igual la práctica de algún deporte como disciplina y
mecanismo de relax y desfogue frente al estrés del hacinamiento
y la masificación. Pero no es suficiente. Se necesita espacio y
la posibilidad de volver a la naturaleza con cierta frecuencia para poder
mantener o recobrar la salud del cuerpo, la mente y el espíritu.
LOS
NIÑOS INDIGO
Algunos de estos espíritus de origen estelar encarnados son aquellos
que llamamos los “Niños Indigo”. Seres en cuya aura
total o cuerpo bioplasmático destaca como color envolvente o predominante
el azul marino intenso y brillante, o con una ligera tonalidad violácea. Esto se explica porque son seres de un mayor nivel de espiritualidad
que el común de los humanos.
Algunos niños Indigo también son seres humanos originarios
del alma colectiva de nuestro planeta que han evolucionado y que vuelven
a encarnar rápidamente con la misión de positivisar el planeta
y aportar luz e iluminación.
La característica de un niño o niña Indigo es su
precocidad, su madurez, su responsabilidad e inteligencia superior que
les hace entender y comprender las cosas, muchas veces antes de que se
las expliquen, de tal manera que se produce en ellos aburrimiento y frustración
frente a un sistema educativo lento y anacrónico, lo cual es mal
interpretado por los adultos como déficit de atención exponiéndolos
a perjudiciales y agresivos tratamientos farmacológicos. Por ello
el consejo es aprender con ellos y de ellos procurando sistemas nuevos
y dinámicos de enseñanza.
LOS
NIÑOS CRISTAL
Sabemos
que la perfección en el reino mineral se expresa en los cristales,
debido a que estos se forman por las grandes presiones del subsuelo, algo
muy similar a lo que ocurre en un ser altamente evolucionado y espiritual,
que se ha perfeccionado enfrentando grandes pruebas de crecimiento arriesgándose
a saber y a comprometerse con el conocimiento, actuando con sabiduría.
Los Niños Cristal son estos seres superiores y avanzados en la
perfección que vienen a traer una elevación de todo y de
todos, a riesgo de su propia entrega.
El color del aura de estas personas suele ser un blanco o dorado brillante.
Estos niños y niñas como en el caso de los Indigo, pueden
ser de origen terrestre o estelar. Y se les reconoce por su actitud casi
permanente de espíritu viejo, a la vez, de maestro de sabiduría,
con un sentido común y claridad inexplicable. Esto no quiere decir
que estas personas no pasen por procesos propios de la infancia, adolescencia
y juventud, los cuales pueden llegar a ser traumáticos por su mayor
avance, y a la vez por su permanente sentimiento de impotencia y premura,
que raya en la urgencia por actuar y hacer cosas importantes.
El nacimiento a partir de 1947 de estos niños y niñas va
en aumento, y esta en relación con la cercanía de los grandes
cambios planetarios y tránsito dimensional de la Tierra y de la
humanidad. Ellos vienen no sólo a asistir al proceso apoyándolo,
sino también a participar y aprovecharlo en beneficio de sus propias
civilizaciones de origen.
Recibida
de Sixto 21.07.2008
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